leyendo este domingo las cartas publicadas en el país semanal, un miembro de veterinarios sin fronteras se hacía eco de una información que creo interesante compartir.
la soja es un producto en alza, aunque su destino, en un 95%, es la alimentación animal y no la humana. como cada vez consumimos más carne, hace falta más soja, lo que trae consigo la necesidad de mejorar la producción, lo que se consigue con cultivos más resistentes y con una ampliación de las superficies cultivadas. en aquellos países que se han introducido la soja transgénica, las técnicas empleadas han supuesto graves daños mediambientales, a la vez que sositiene una industria de producción cárnica altamente contaminante. si a esto añadimos las fumigaciones por su resistencia a las plagas y sus efectos sobre la población local, no parece ser un cuadro muy esperanzador.
vemos, pues, que detrás de los productos transgénicos se esconden intereses que no reponden ni al desarrollo sostenible ni a garantizar autonomía alimentaria, sino que buscan fundamentalmente seguir manteniendo los actuales sistema de producción. tomar conciencia de esta situación y evaluar los riesgos que estamos corriendo con estos productos es algo que todo consumidor debería exigir, no sólo por lo que nos atañe a nosotros, sino por sus consecuencias a medio y largo plazo.

4 comentarios:
Me gusta mucho el blog que habéis creado, el "estilismo" y sobre todo el contenido. Me estoy enterando de un montón de cosas de las que había oído hablar pero de las que no tenía ni idea. Intentaré difundirlo entre amigos interesados. Por Madrid se ECHA DE MENOS A ALGUIEN.
Pues sí, y resulta que España produce bastante soja (según me han contado amigos enteradillos este finde ;)). Pero por lo visto también es un gran importador, en concreto el quinto mayor de todo el mundo ( leído en: http://www.quiendebeaquien.org/spip.php?article169 )
Otro enlace interesante sobre este asunto que he localizado podría ser: http://www.debtwatch.org/es/inicio/enprofunditat/plantilla_1.php?identif=347.
Así no me extraña que luego seamos cada vez más los alérgicos... Yo el primero! ;)
Yo tengo la impresión de que detrás de la mayoría de las investigaciones sobre genoma (humano, animal o vegetal) hay buena intención y mucho trabajo y entusiasmo, sin embargo, también siento que somos las cobayas y que hacemos "las pruebas finales" de forma que si algo sale mal...
No sé como se podrían investigar de manera más concienzuda los posibles efectos secundarios en todos los aspectos, humanos, medio ambiente, etc, y pienso que por fortuna cada vez somos más conscientes y exigimos más, aunque para darnos cuenta de los peligros alguien sale siempre dañado, por lo tanto el objetivo debería ser siempre "daño cero".
Espero que por ahí los comilones sigan teniendo la oportunidad de comer comida ecológica buenísima, por aquí las comilonas tratamos de cuidarnos y a la vez de mantener las curvas a ralla (¡Difícil tarea!)
Recién leo esta entrada.
La verdad es que la industria cárnica es contaminante, muy poco eficiente en terminos de energía, y, en mi opinión, inmoral.
Por otro lado, no tengo un juicio formado acerca de la soya (o soja) transgénica. Por ejemplo, algunos transgénicos resisten mejor las plagas, con lo que se eliminan las fumigaciones y la consiguiente contaminación. Me hubiera gustado que detallaras cuales son los problemas medioambientales que causa la soya transgénica, para ver si efectivamente son mayores que los beneficios.
Publicar un comentario en la entrada